domingo, 13 de junio de 2010

Diez reflexiones para la responsabilidad


1. Las calles presentan un aspecto sucio y descuidado llenas de excrementos.
2. Las defecaciones animales son un foco de propagación de enfermedades
parasitarias e infecciones bacterianas y virales que se transmiten entre
los propios perros y de éstos a las personas.
3. Tu perro puede comerse los excrementos de otros animales y contraer
enfermedades que se propagarían a tu familia.
4. Las defecaciones son una agresión estética para la ciudad y el medio
ambiente.
5. Los excrementos pueden provocar resbalones y caídas a los ciudadanos, especialmente a niños y personas con discapacidad.
6. Los excrementos de los animales son los residuos que más abundan
en las calles y que más dificultades presentan a la hora de limpiar.
7. La limpieza de las defecaciones supone un riesgo laboral serio en general
para el personal de limpieza viaria y de parques y jardines.
8. La limpieza de excrementos en calles, parques y jardines supone un
elevado coste para el Ayuntamiento.
9. Si el animal entra en consideración de 'raza peligrosa' debe inscribirlo
en el censo de perros peligrosos, portal bozal y llevar correa cada vez que
salga a la calle.
10. El propietario del animal debe garantizar que tenga un comportamiento
adecuado en la vía pública.

El incumplimiento de estas normas conllevará la correspondiente
sanción de acuerdo a lo establecido en las Ordenanzas Municipales.